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miércoles, 29 de abril de 2020

GRACIAS A UN DIA TERRIBLE me dí cuenta de algo SORPRENDENTE

Contrario a lo que muchas personas piensan, aprender a aceptarse y amarse es realmente difícil. Así como hay días hermosos, también hay días nefastos que, lejos de hacernos sentir esperanza, nos hacen sentir rotas, feas, insuficientes. La buena noticia es que eso es completamente normal.

Mucha gente asume que por hablar sobre empoderamiento, motivación o, amor propio significa que tengo la mejor relación conmigo misma, que soy el sol, y nada me hunde, pero francamente uno nunca sabe lo que es aceptarse hasta que experimentas la carencia de…

Hace unos cuatro años, aproximadamente, subí de peso a tal grado que, los botones de mis pantalones y el cierre, se abrían; mi ropa dejó de quedarme, y me tardé en darme cuenta que yo misma me había puesto en esa posición. Podía culpar al estrés o malas experiencias que había tenido ese año, pero la verdad es que se trataba de algo más profundo: mi incapacidad de detectar los focos rojos.

Cuando dejas que algo te carcoma y, te haga empezar a tener actitudes que son tóxicas hacia ti, ya es una señal más que alarmante de que debes cambiar de circunstancias, y es momento de poner manos a la obra para poder hacer los cambios pertinentes para mejorar tú, solo para ti. Es un regalo de ti para ti que no tiene costo alguno.


Cuando detectes a personas o cosas que te hacen daño, no te sientas mal por poner límites, incluso cuando esa persona eres tú misma. En mi caso, por ejemplo, soy ansiosa, lo cual a veces me lleva a pensar cosas sumamente hirientes de mí misma, convirtiéndome en mi peor enemiga; aquí es en donde después de mucho tiempo y esfuerzo, aprendí a calmarme, a apartar esos pensamientos, aceptar mi culpa en un problema, y eliminar lo que me estuviera intoxicando que fuera externo a mí.

Pero no siempre me manejo con la misma sabiduría… Hay días en los que no me gusta mi reflejo; hay otros en los que despierto enamorada de mí; hay momentos en los que detesto hasta el modo en el que hablo; hay momentos en los que me gusta las cosas que hago. Y créeme, no existe persona en el mundo que todos los días de su vida despierte positiva y amando su reflejo, es imposible, simple y sencillamente porque el amor propio no es lineal, es una enredadera que nunca deja de tener sus nudos.

Claro que con los años hay algunos que son más fáciles de deshacer. Por ejemplo, en la preparatoria me dolía que se burlaran de mí, ahora la verdad es que puedo decir que ni siquiera le presto atención. Es curioso, porque como dije antes, yo soy la persona que a veces más se interpone entre lograr la plenitud en mi vida, y seguirme tirando piedras.


Sin embargo, ya lo reconozco, ya detecto cuando esos ataques de ansiedad van a tocar a mi puerta y van a atacar con un: «No lo estás haciendo bien, perdedora», y en la mayoría de las ocasiones, ya logro callarme a mí misma. Me distraigo, veo las noticias, leo, salgo a caminar, escucho música, hago todo lo posible que sé que me hace recordar lo importante de la vida: Estoy intentando, estoy dando todo lo que tengo.

Así que, si tú estás teniendo un mal día, lo único que puedo decirte con certeza es que no eres la única persona en sentirse mal, es un viaje que muchas y muchos experimentamos, me atrevo a decir que todas y todos, más bien. Porque si bien, nunca vamos a subir a Instagram cuando lloramos, es antinatural no bajonearse. También es importante recordar que nadie externa sus crisis, fracasos, o miedos abiertamente en redes, así que probablemente pienses que todo mundo está bien, pero el giro aquí es que probablemente ni la mitad lo haga.

sábado, 25 de abril de 2020

..:: Ella hizo lo que nadie más se atrevió - Mujeres que Inspiran ::..

Ese día ella se atrevió, salió descalsa de su casa de chapas de cartón llena de agujeros y se fué. Ella quería salir de esa vida de miseria y sufrimiento, quería algo mas, soñaba con algo mas. 


Su madre y padre lucharon para sacarle adelante a ella y sus hermanos. Por cierto tenía una hermana con 12, un hermano con 17 y ella 15 años recién cumplidos. Pudo terminar el colegio primario con buenas calificaciones, sus padres siempre le inculcaban la tenacidad, el respeto, la humildad y se lo mostraban trabajando. Ella en sus ratos libres también ayudaba junto a sus hermanos, el trabajo en el campo fué muy duro.

Ella voló, ella se fué y se atrevió a soñar y a cumplir sus sueños, todo fue muy duro, muchas lágrimas y cayos en sus manos. Al llegar a la ciudad paso una semana en la calle con hambre, comía de la basura, su estómago se llenaba con lo que podía. Aveces solamente agua.

Una mañana caminaba por la calle con enorme tristeza, con hambre, con ganas de volver con su familia. Esa mañana en contra la calle se encontró con una cartera de hombre cargada de dinero, papeles, documentos y mas documentos. Su estómago vacío ahora podía volver a estar lleno y quien sabe para que mas le podría alcanzar aquel dinero, eran como 500 dólares, mucho dinero para una niña. 

Aquellos valores que le inculcaron hicieron que devolviera la cartera, no toco su contenido, nada mas una tarjeta que encontró mientras revisaba, de donde sacó los datos de la persona y fue a devolver. Entro al lugar, un lavadero de prendas de ropa muy elegante lleno de maquinas y prendas perfumadas por todos lados. La atendió una señora de alrededor de 50 años aproximadamente, le deseo un buenos días y le pregunto -"¿qué desea?". Estiro su mano y le entregó a la mujer la cartera que había encontrado, la mujer sonrió, no pudo contener las lágrimas y la abrazó. Era la cartera de su hijo que un rato antes al bajar del automóvil, se le cae y ya dan por perdida.

Esa mañana en agradecimiento le dan un rico desayuno, la vistieron con ropa que algunos clientes dejaron sin retirar y cuando se estaba por marchar le preguntan que sería de ella ahora,. encogió los hombros y miró el suelo. 
-¿Quieres trabajar con nosotros?._ le pregunta dulcemente la señora, puedes ir aprendiendo.

Desde ese día su vida comenzo a cambiar, fué aprendiendo mas y mas. Aprendió de ropas,.tintas, telas y costura, le enseñaron a manejar dinero y le mostraron como administrarse. Absorbió toda la información que le proporcionaron y las puso en práctica, tiempo despues se convirtió en una gran empresaria de telas. Siempre agradecida visitaba a los que le ayudaron cuando mas lo necesitaba y también ella dió una mano.

Unos años después se volvió a reunir con su familia y se los llevo con ella a su casa, trabajaron juntos y hoy son una empresa modelo.

El mundo es para los que sueñan y se atreven a cumplir sus sueños.